Mi nombre es Alanna Stauffer, fundadora de Stauffer Studio.
Desde muy joven me interesó el diseño y todo lo relacionado con lo creativo. Al graduarme, trabajé con distintas marcas y equipos donde adquirí experiencia, estructura y una visión más estratégica sobre cómo construir identidades sólidas.
Con el tiempo entendí que quería algo más: crear un estudio propio, con procesos claros y una dirección creativa definida. Así nació Stauffer Studio. Empezó desde casa, con una computadora y mucha determinación, y hoy trabajamos con clientes en distintas partes del mundo. La distancia no es una limitación; operamos de forma completamente remota, desarrollando identidades visuales, experiencias digitales y sistemas creativos con la misma cercanía, organización y compromiso, sin importar dónde estés.
Con el tiempo, Stauffer Studio dejó de ser un proyecto individual para convertirse en un pequeño equipo.
Trabajamos juntas con la misma exigencia por el detalle, la organización y la calidad. Cada una aporta su especialidad, desde estructura y planificación hasta desarrollo y ejecución, lo que nos permite trabajar de forma más estratégica y eficiente.
Cada persona dentro del estudio es sumamente valiosa. Gracias a ese trabajo en conjunto, podemos hacer realidad cada proyecto con el nivel de cuidado y claridad con el que siempre lo imaginamos.